¿Qué es la logoterapia y por qué sigue vigente?
La logoterapia es un enfoque psicoterapéutico centrado en el sentido (logos). Viktor E. Frankl la llamó la tercera escuela vienesa porque se diferencia del enfoque de Freud (placer) y Adler (poder): aquí la motivación humana fundamental es la voluntad de sentido. Dicho fácil: cuando la vida “no hace sentido”, nos quedamos sin gasolina emocional y aparecen vacío, apatía o conductas de escape. Este enfoque parte de una visión tridimensional de la persona: cuerpo, psique y dimensión noética (espiritual en el sentido de consciencia, valores, libertad y responsabilidad). Desde ahí, la terapia no busca negar el dolor, sino transformarlo en dirección a algo que lo trasciende: un valor, una tarea, un vínculo, una actitud.
En consulta, suelo resumirlo así: no siempre podemos cambiar lo que nos pasa, pero sí podemos elegir la postura con la que lo atravesamos. Esa elección, aunque a veces es pequeñita (levantarse, llamar a alguien, escribir una carta), abre una rendija de sentido por donde entra oxígeno.
¿Por qué sigue vigente? Porque el malestar actual tiene mucho de anomia y desorientación. La logoterapia aterriza en decisiones concretas: ¿Qué me está pidiendo este momento de mí? ¿Hacia quién o hacia qué vale la pena dirigirme hoy? En mi práctica tanatológica en Guatemala, encuentro que esta pregunta, bien acompañada, cambia el tono de procesos de duelo complicados.
Técnicas clave con ejemplos cotidianos (intención paradójica, desreflexión y diálogo socrático)
Nota de práctica: integro estas técnicas con tanatología cuando hay pérdidas. No se trata de “pensar positivo”, sino de posicionarse distinto frente al dolor.
Logoterapia y duelo: del vacío existencial al sentido posible
El duelo es normal; el duelo complicado necesita apoyo. En logoterapia trabajamos tres vías de sentido:
Un caso real que aún me conmueve: “Lucía”, mujer mayor operada de cáncer que cargaba además un duelo ambiguo por la desaparición de su hijo. Ambiguo porque no hay confirmación ni cuerpo, sólo ausencia. Con ella trabajamos pequeños rituales simbólicos (un altar, una carta periódica, un gesto solidario mensual) y un tejido de redes de apoyo. También validamos su derecho a vivir la ambivalencia: “hoy avanzo, mañana me quedo quieta”. Al cabo de semanas, la pregunta cambió de “¿por qué a mí?” a “¿qué puedo honrar hoy de mi historia?”. Ese giro no borra la herida, pero le da cauce.
Cuando acompaño a personas en etapa terminal o a sus familias, la logoterapia se vuelve un mapa para diseñar despedidas significativas: conversaciones pendientes, legados en audio/escrito, permisos, perdones. En mi experiencia, los valores actitudinales sostienen la travesía cuando el cuerpo ya no puede.
¿En qué se diferencia de la tanatología y cómo se complementan?
En la práctica, se llevan de la mano. Como tanatóloga certificada y con diplomado en logoterapia, mi abordaje integra ambos lenguajes: validamos emociones, educamos sobre el proceso de duelo y, al mismo tiempo, buscamos tareas de sentido. Algunas señales para buscar este acompañamiento mixto:
Cuándo acudir y qué esperar de una primera sesión
¿Qué pasa en la primera sesión?
Mi estilo es cercano y claro. Mi formación en mediación para destrabar conversaciones difíciles (familia, médicos, cuidadores) apoya en el proceso. Y algo importante: en Guatemala, cada familia tiene formas muy propias de despedirse; acomodo el acompañamiento a la cultura, la fe y el lenguaje de cada quien.
La logoterapia no “quita” el dolor, ayuda a orientarse con sentido.. Cuando el sentido se vuelve brújula, el duelo encuentra rutas para seguir amando sin dejar de vivir. Yo te acompaño en ese proceso, paso a paso, con técnicas claras, presencia compasiva y tareas pequeñas que, encadenadas, cambian el día a día.
Preguntas frecuentes:
¿La logoterapia es religiosa? No exige una fe particular. Trabaja con valores y sentido, términos que cada quien define desde su historia y cultura.
¿Cuánto dura el proceso? Depende del tipo de pérdida, circunstancias y el vínculo con la misma. Acordamos metas claras y revisamos avances; algunos procesos son breves (4–8 sesiones) y otros necesitan más tiempo.
¿La intención paradójica no es peligrosa? Se aplica con cuidado y marco terapéutico. No buscamos exponerte a algo dañino, sino desactivar presiones internas que alimentan el síntoma.
¿Se puede trabajar duelo sin “cerrar” la historia (desapariciones, dudas)? Sí se trabaja con rituales y cierres simbólico
¿Atiendes en línea o presencial? Ambas modalidades, según necesidad. Para fuera de Guatemala, la modalidad en línea es una opción válida.
Anabella Penados Betancourt es una escritora y consejera tanatológica guatemalteca, autora del libro Al oído del otro. Esta obra biográfica narra la vida pastoral del arzobispo metropolitano Próspero Penados del Barrio, ofreciendo un recorrido por su legado y los momentos históricos de Guatemala.