LA VIDA QUE SE GUARDA PARA DESPUÉS

¿Y si no hay después?

Imagina por un momento…que estás en una casa. Tal vez conocida…
tal vez no… Y dentro de esa casa… hay una alacena. Te acercas…
la abres…Y ahí está: una vajilla especial guardada para una ocasión importante.
La reservan para cuando llegue la visita perfecta, la celebración ideal o el momento correcto.
Pero a veces pasan los años… y esa ocasión nunca llega.

Y un día descubren que cuidaron tanto aquello ‘para después’, que nunca lo disfrutaron.

¿QUÉ COSAS EN TU VIDA ESTÁN COMO ESA VAJILLA?

Muchas personas viven así su vida.
Guardan sueños, descanso, viajes, tiempo para sí mismas, decisiones importantes, palabras, incluso felicidad… esperando el momento correcto para vivir. Y a veces… la vida cambia, alguien se va, o el tiempo pasa… y esa vajilla nunca se usa. Pero la vida no siempre avisa cuánto tiempo queda. No siempre hay “después”. No siempre llega “el momento ideal”.

“Y quizá la pregunta no es solo cuánto tiempo vamos a vivir… sino cuánto de nuestra vida realmente estamos habitando. ¿Qué nos detiene para usar esa vajilla hoy?”

Y es que muchas veces “la vajilla guardada en nuestra vida” son esos sueños postergados, palabras no dichas, decisiones no tomadas, nuestro autocuidado (salud, alimentación, sueño, descanso, arreglo personal).  A veces no estamos viviendo… estamos funcionando, sobreviviendo no viviendo porque hacemos las cosas en automática y no con conciencia.

¿TE HAS PREGUNTADO POR QUÉ HAS GUARDADO PARA DESPUÉS?

Veamos algunas razones de esta postergación

Y en todo esto, se mantiene LA ILUSIÓN DEL “DESPUÉS”

Pero desde la tanatología sabemos algo muy claro…“La vida no siempre da avisos.” Y entonces el postergar no solo deja cosas pendientes, sino que en nosotros se acumula la frustración, el vacío, la sensación de estar viviendo a medias. Aparecen los HUBIERA… Y este es un costo emocional alto. “El costo de no vivir… que a larga también se paga.”

LA VIDA ES UN DERECHO NO UN PREMIO

Tal vez hoy no se trata de cambiar nuestra vida… sino de empezar a usarla. Hay una diferencia entre poder vivir… y darte permiso para hacerlo.

Y el permiso…no viene de afuera. Muchas personas no están cansadas de la vida… están cansadas de no sentirse merecedoras de ella.”

Quiero que pienses en tu día de ayer… Desde que despertaste… hasta que terminaste el día. Ahora pregúntate: ¿cuánto de lo que hiciste era urgente… y cuánto era importante? Sin justificar…sin explicar…solo observa.

¿Dónde está tu energía? ¿Dónde está tu tiempo? ¿Dónde estás tú?

Y muchas veces…cuando lo importante se queda en silencio… lo vamos perdiendo.

Ejemplos:

Y ahora la pregunta incómoda…Si repites ese mismo día durante los próximos 5 años…
¿te estás acercando a la vida que quieres… o solo estás sobreviviendo a lo que llega?”

NO SABEMOS CUÁNTO TIEMPO ESTAREMOS AQUÍ.
PERO QUIZÁ TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO DE DEJAR DE SOBREVIVIR Y EMPEZAR A VIVIR CON MÁS PRESENCIA, VERDAD Y SENTIDO.”

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